Se conoce como risoterapia a una estrategia o técnica psicoterapéutica tendiente a producir beneficios mentales y emocionales por medio de la risa. No puede considerarse una terapia, ya que no cura por sí misma enfermedades, pero en ciertos casos logra sinergias positivas con las curas practicadas. Se trata en general que las sesiones de risoterapia se practiquen en grupo aprovechando el contagio de persona a persona, ya que reír en grupo no es lo mismo que hacerlo solos: de esta forma el efecto grupal estimula a los que normalmente no reirían.

La risoterapia es la risa como terapia; es decir, un sistema de curación basado en los efectos positivos que reír tiene en  los seres humanos. La risa libera endorfinas, nos rejuvenece y combate enfermedades como el estrés o el insomnio, por poner sólo un par de ejemplos.

Está científicamente probado: afrontar la vida con alegría y buen humor es beneficioso para nuestra salud y bienestar. Reír es eficaz contra la ansiedad y la depresión, soluciona problemas cardiovasculares y respiratorios, nos proporciona paz interior y hasta contribuye a mejorar nuestras relaciones sexuales.

Una risa profunda, verdadera, entre otras cosas fortalece el corazón, dilata los vasos sanguíneos, mejora la respiración, segrega betaendorfinas, alivia la digestión y fortalece los lazos afectivos. Cuando nos reímos activamos casi 400 músculos de nuestro cuerpo. Pero el beneficio que recibe nuestro organismo como resultado de un estado de ánimo positivo es múltiple.

Por tanto, el beneficio de la risoterapia se basa en la observación científica de que el cuerpo no puede diferenciar entre la risa falsa y verdadera, y que ambos ofrecen los mismos beneficios fisiológicos y psicológicos.